Queridos Hijos:
Quiérele joder, dale el abrazo que sabes que necesita, bésale como si fuera el último segundo de vida que habita en ti, derrama ‘te quieros’ sin miedos, y avanza joder, que es tu yo más verdadero y profundo, que son esperanza y fuerza en todas tus batallas, cada sentimiento, cada momento de felicidad y cada momento de rabia.
Papá, mamá,
¿Qué miedo es ese? párate y verás el surrealismo que abunda en ti. parecemos tontos temiendo amar a los mayores reflejos de amor de nuestras vidas mientras no tenemos reparo ninguno en hacerlo con desconocidos que vienen y van, con príncipes y princesas del “hoy pero tal vez no mañana”, con vagones pasajeros del tren de la vida. debe ser que el título de rey o reina es el que nos acobarda y aferra a no soltar todo lo que querríamos dejar volar, todos los “te necesito”, “gracias por darme vida”, “TE QUIERO y siempre serás mi rey, mi reina, mi mayor regalo y mi mayor esperanza”.
Parecemos gilipollas joder. han sido las primeras personas en verte desnudo, despojado de ropas o pesares. las primeras personas que te han visto reír y también llorar. las primeras personas a las que has abrazado y los primeros nombres que aprendiste. tus primeras caricias y tus primeros besos.
Quizás a veces no entendamos el porqué de sus acciones o palabras, quizás te sientas a oscuras ante ello pero es que quizás sean luego la luz que te permita ver la salida con la mayor claridad posible, la luz que ilumina cada paso que decidas dar, tu caminar feliz, y es que es cierto que más veces de las que deberíamos caemos en el error de pensar que “no tenemos importancia”.
Pero recuerda que a veces es en los silencios donde están los ‘te quieros’ más profundos y las mayores preocupaciones; recuerda que a veces los sentimientos y miedos sustituyen un “¿estás bien?” por un “que guapa estás hoy” y recuerda que lo primero que piensan al despertar eres tú, que siempre te querrán con TODOS tus defectos y virtudes aunque a veces caigamos en el error de creer que no es así. Porque si te paras a pensar siempre han estado cuando lo necesitabas, como un espíritu que aviva la llama del alma.
Así que deja de perder tiempo haciendo tonterías y corre a exprimir a esa persona que te ha llenado de vida y amor porque nunca sabes cuando se van a apagar.
y perdona, perdónales, siempre.
Te quieren con locura.
Rocío Lorenzo Salvador.
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